10/3
Querida Sofi:
Primer día de clases. Nuevo colegio.
Compañeros nuevos y desconocidos. El miedo y la vergüenza me atormentan, aun
así soy positiva.
A la primera persona que hoy conocí fue a
Matías, estaba solo así que me senté con él. Casi no hablamos pero me cayó muy
bien.
En el recreo conocí a Juana, que iba a otro
curso, la cual se acercó a charlar y me hice amiga de ella como si nos
conociéramos de toda la vida.
¡Sofi te
extraño! Pero creo que lo peor pasó.
Un beso.
11/3
Amiga Sofi:
Me senté nuevamente con Matías y le conté
a Jua sobre él. Ella me dijo que él había entrado al colegio el año pasado y
que casi no tenía amigos porque era muy reservado. Pero ¿Para qué darle tanta
importancia?
Un abrazo.
20/3
Querida amiga:
En la escuela me está yendo bien, ya
estoy cómoda en ella. Además tengo varias amigas y también cada día me acerco
más a Matías; es simpático y me llevo bien con él, pero recién lo empecé a
conocer.
Te mando un
fuerte abrazo.
6/5
Querida amiga:
Tengo que contarte algo: siento que
siento algo por Matías, me ayuda mucho pero es muy cerrado y no me comparte
casi nada de su vida. Algunos días se aleja de mí y esta solo toda la mañana,
trato de acercarme a él pero me dice que quiere estar solo. No lo entiendo,
¿Qué hago Sofi?
Un beso.
8/5
Querida Sofi:
Estoy en cama muy dolorida tanto por
dentro como por fuera. Todo empezó así: estaba caminando con Matías después de
clases y le pregunté por qué siempre se muestra distante. Su cara se demudó y
tardó varios minutos en hablar hasta que por fin con un hilo de voz me contó
una historia que no esperaba de él pero en la que todas las piezas tuvieron su
lugar: era su ex novia, de su antiguo colegio a la cual quería mucho, pero un
día en una discusión él le pegó y la dejó
en el suelo. En ese momento el recordó a su padre a quien consideraba un
horrible persona por haberle pegado a su madre durante años. Desde ese día el
se siente mal consigo mismo por hacerle eso y por ello prefiere no tener
amigos.
Le ofrecí mi ayuda pero se negó. Le
dije que no debía tener miedo porque yo lo quería y no podía verlo sufrir. Pero
seguía negado y me repetía “si pasó una vez pasará otra”. Me pidió disculpas y
se decidió a marcharse. Pero insistí y con eso su postura cambió, su cara se
volvió insensible y tensó los puños. Dejó de hablar. Yo seguía tratando de
convencerlo y ese lapso de tiempo sus ojos se llenaron de furia. Ante eso sentí
miedo. Cerré los ojos un segundo antes de lo que iba a venir prediciendo el
final en mi mente. Inmediato sentí su puño en mi cara y me produjo un gran
dolor. Cuando me aleje de él por el efecto del impacto miro sus manos con odio
pero luego expresaba una gran desilusión. Yo lo miraba, sin mediar palabra,
hasta que nuestras miradas se cruzaron y con una fuerte voz me dijo “¿no lo
ves? Soy un monstruo y voy a serlo siempre”.
Te mando un
saludo Sofi y espero que estés mejor que yo aunque voy a ser positiva y volveré a empezar.
Integrantes del grupo:
Martinez Chabbert
Folonier
Martinez Chabbert
Folonier

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