jueves, 14 de julio de 2016

El Adolescente con Marcas

Todo comenzó en el día en que mi madre murió, cuando yo tenía 10 años. Mi padre me conto muy por arriba porque no quería hablar mucho del tema, me dijo que iban en el auto discutiendo, en un momento mi padre soltó el volante y dejo de mirar hacia la carretera. Y entonces fue ahí cuando embisten al auto que venía en la mano contraria, y ya que mi madre no llevaba puesto el cinturón de seguridad salió volando por el parabrisas. A mi padre no le gustaba hablar del tema porque el sentía y sigue sintiendo que es su culpa.
            A medida que fueron pasando los días mi padre se fue emborrachando cada vez más, porque se sentía angustiado y solo. Cayo en una depresión de la que le costó salir, yo como era chico no tenía el conocimiento para darme cuenta de que en realidad él no quería hablar del tema, pero sin darme cuenta seguí preguntando:
-          Pa, ¿Cómo fue el accidente? ¿Por qué te emborrachas? ¿Por qué no quieres hablar del tema? ¿Qué discutían cuando iban en el auto?
Y entonces ahí fue el momento en que maldigo haber hecho esas preguntas porque mi padre mientras que estaba borracho, angustiado, y enojado se agarro toda la bronca que tenia del accidente contra mí y entonces empezó a pegarme y así fueron los siguientes años de mi vida hasta este momento en el que decidí revelarme contra mi padre y empecé a decirle que deje de pegarme.
      En el día de hoy era como todos los demás días, un día tranquilo en el que no pasaba nada especial. Yo llevaba mi bufanda como todos los días con la que me tapaba las marcas que me había dejado mi padre. Estábamos en la clase ciudadanía con el profesor Pereyra que también era el encargado de los problemas de los alumnos del colegio. Estábamos por salir al recreo y uno de mis compañeros, no sé si bromeando o porque sabía algo de mis marcas, me saco la bufanda y reaccione mal contra el ya que todos las habían visto. El profesor todavía estaba dentro del aula cuando esto sucedió y nos llamo a los dos para hablar sobre lo sucedido. Ya en su oficina el profesor le dijo a mí compañero que se podía ir porque solo lo hizo en broma, y luego de que se fuera me comenzó a hacer preguntas a mí:
-         Nelson, ¿Por qué tienes esas marcas en tu cuello?
Y finalmente, ahí fue cuando le conté al profesor mi historia. El fue la única persona a la que se la conté.





Integrantes del grupo:
Piedras, 
Paszkiewicz 
Defrancesco

No hay comentarios:

Publicar un comentario