“Me llamo Juan Martin, tengo 15 años y te
contare como me humillaron y perdí la dignidad”; comenzó el relato al
psicólogo, continuo así, “el sábado 13 de mayo, como había acordado con quien
luego se convertiría en mi mayor enemigo, llegue a la plaza, la que está a dos cuadras del colegio. Me senté a esperar
ya que había llegado más temprano, porque estaba muy ansioso; de lejos todas
las personas se parecían a él.
Justo
por donde menos me lo esperaba lo vi acercarse caminando relajado junto con su
grupo de amigos. Los segundos que tardo en acercarse parecieron minutos,
incluso horas, por lo nervioso que estaba, hasta me transpiraban las manos y se
me sacaba la boca. Pero a pesar de todo en un abrir y cerrar de ojos apareció
frente a mí. En ese momento cuando lo tuve cara a cara me di cuenta que no
valía la pena la pelea; sabia que la violencia no nos llevaría a nada, o por lo
menos a nada bueno. El problema era como haría yo para hacérselo entender a él
en tan pocos segundos, ya que encima de todo habíamos incitado demasiado la
pelea. Decidí callarme, de lo cual me arrepiento muchísimo, y sin pensarlo dos
veces me tiro el primer puño a la cara. Caí al piso, y pensé en levantarme,
pero ya era demasiado tarde. Comenzaron a lincharme, sin piedad, y no tarde
mucho en desmayarme. Hasta que recupere la memoria solo tengo recuerdos muy
borrosos; se que unas chicas del colegio, al verme tumbado en el piso
comenzaron a pedir ayuda. Sus amigos huyeron por miedo a represarías de algún
adulto, pero el no, el seguía observándome como me retorcía de dolor en el
piso.
Solo
me queda por decirle que le he mentido, yo no fui quien recibió la paliza, sino
quien la efectuó”.
Integrantes del grupo:
Sánchez Baldini,
Maite,
Yaber Lucio
Sánchez Baldini,
Maite,
Yaber Lucio

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