Lo primero que escuché a la mañana fue el despertador que
anunciaba las 6:30 horas. Somnolienta, hice la misma rutina de todos los días
(fui al baño, me cambié, me lavé los dientes, desayuné y me despedí de mamá y
de Rocco) y esperé a papá para que me llevara a la escuela. Una vez ahí,
Catalina, mi mejor amiga, me hizo acordar de que hoy perdíamos las horas de
matemática gracias a una flaca que venía a dar una charla de no sé que…
Después del recreo, con Cata fuimos
al tinglado donde se hacía la charla. Ahí estaba sentada una chica que,
calculo, tenía unos veinte años, morocha, de ojos celestes, alta, medio seria,
pero parecía buena onda. Pidió silencio y empezó a hablar. Lo primero que dijo
fue su nombre, que creo que era Micaela, y siguió contando su historia…
Micaela:- Holachicos, yo soy Micaela
Romero, tengo veintiún años, y les vengo a contar la historia de mi
adolescencia, que es una de los muchos casos.
-"Cuando terminé la primaria lo primero que hicieron
mis padres fue anotarme en un colegio nuevo, ya que al que iba antes no tenía
secundaria. Pensé que me iba a costar mucho relacionarme con los chicos y hacer
nuevos amigos, porque era muy tímida. Pero no me costó integrarme. Todo iba
bien, tenía una vida normal, hasta que en cuarto año todo cambió.
A Rosario, mi mejor amiga, y a mi nos separaron en distintas
orientaciones, a mi me tocó en humanidades y a ella en economía; ambas nos
hicimos nuevas amistades, pero la diferencia era que ella empezó a tratarme
raro, no sabia lo que estaba pasando pero me trataba distante.Un día decidí
aclarar las cosas, fui a su salón y la encontrébesándose con mi novio, Lucas,
con el que estaba hacía ya un año. Sentí como las lagrimas salieron con
facilidad y salí corriendo, por suerte no me vieron pero me entere de la peor
forma. No podía creer lo que mis ojos habían visto y a partir de ese momento me
sentía confundida, mi papá estaba todo el día trabajando, y mi mamá no prestaba
atención porque se encargaba de mis hermanitos.
Luego de dos días sin ir a la escuela, Rosario y Lucas me
mandaron varios mensajes que decidí ignorar, en los cuales me preguntaban por
que no estaba yendo o si me pasaba algo.
En todo el fin de semana no me junte con nadie, pero el
lunes tuve que volver a clases y enfrentarme con Rosario y Lucas. Mientras que
hablábamossentía que alguien nos estaba mirando por la ventana del salón, pero
no me importo. La conversación se fue de las manos y empezamos a gritar, era
evidente como los dos me habían humillado y que su relación había surgido hace un tiempo. Al pasar los días mis
compañeros y chicos del colegio empezaron a llamarme de distintas formas y a
molestarme, no sabía como se habían enterado todos, pero ni Rosario ni Lucas
hicieron nada al respecto. Esto empeoro todo y mi relación con los dos había
acabo.
Al pasar el tiempo ya ninguna era la misma, cada una siguió
su camino, Rosario estaba arrepentida y trató de arreglar la situación, yo
sentía que ya no podía confiar más en ella, por lo cual decidí aceptarle las
disculpas pero no volveríamos a ser amigas".
-La idea de contarles esta historia es para que cada unos
aprenda a valorar y respetar a las personas que realmente son importante en su
vida y a ser leales en una amistad, porque tener alguien en quien confiar y
compartir momentos felices es lo más lindo que alguien puede llegar a tener.
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La charla deMicaela me encantó y me sirvió para darme cuenta
de que de que tengo que dejar de lado mis sentimientos hacía el novio de Cata,
va a ser difícil pero es lo mejor, ella es mi mejor amiga, y no quiero que
termine nuestra amistad o por lo menos no por un chico.
Micaela se despidióde nosotros, y volvimos a nuestra aula.
FIN
Integrantes del grupo:
Ippolito Trinidad
Yoma Sofía
Ippolito Trinidad
Yoma Sofía

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