jueves, 14 de julio de 2016

Amor Verdadero

En su cara se notaba que su infancia había sido dura. Era un adolescente, se llamaba Tadeo, tenia un aspecto raro, no se veía a simple vista lo que el sentía. Todos lo conocían por “el raro” y no por su nombre original; tenía muchas cicatrices por todo el cuerpo de golpes, cortes y heridas. Al principio fue duro que el hablara, pero a lo largo de las sesiones fue contando su historia.

-Y cuando fue la ultima vez que los viste?
-La última vez fue en la escuela primaria, cuando terminamos 6ª grado.
Y si, como bien le conté, fue la última vez que hable de ellos, fue esa vez que hable con Lucrecia; que le conté que durante todo mi primario, en la etapa en que yo era obeso y sufría violencia escolar, mis compañeros me discriminaban, me molestaban y siempre estaba solo, nadie quería hablar conmigo y menos ser mi amigo. Cuando llegaba cada mañana al colegio pasaba algo distinto, si no me hacían sentir vergüenza frente a todo el colegio, me hacían bromas en los baños y muchas cosas mas, que bueno mejor no contar, la memoria a veces lastima.

-Que haces Tade, todo bien?
-Laucha, sisi todo bien vos?
-Bien, contame amigo, como te esta yendo en el nuevo colegio?
-Re bien, la verdad contento.
Contento estoy, después de a ver pasado todo lo que pase en mi vida, pero después de tanto sufrir cambie y termine como estoy ahora, tan flaco que voy a desaparecer. En la escuela nueva que arranque acá por casa, la verdad no me puedo quejar; las profesoras del colegio re buenas y mis compañeros de 10.
Conocí a una chica, llamada Juana, es hermosa, me enamore a simple vista. Ella me acompaña a casa casi todos los días a la vuelta porque vive en la otra cuadra, así que volvemos juntos y a veces con los chicos y otras veces con amigas de ella. Mi hermano mayor me dice que esa chica me tiene total mente enamorado y no, no es así, nada mas me parece linda y punto.
-Y, porque estas tan flaco? Comes mal o que?
-Nono, solo es que tuve problemas y bueno, quede así de flaco.
Si, eso hable con ella, cuando termine de decirle eso quedo muda y se sintió un silencio de tristeza.

A la semana de haberle contado esto me dijo que a la salida de la escuela fuera para la casa de ella que me iba a estar esperando con una sorpresa. Saltado de la alegría entra mi hermano:
-Que paso enano? La chica te dio un beso en el cachete?
-No hermano, me dijo que me esperaba en su casa mañana a la salida de la escuela, que tiene una sorpresa para mí.
-¡Buena ganador!. Al final creo que tenia razón yo, te estas enamorando...
Y si, creo que mi hermano tenia razón, yo estaba enamorado de ella, no sentía lo mismo por las demás y aparte, tanta alegría me dio que me haya dicho eso.
A la semana siguiente, llego el día que tanto estuve esperando, después de haber pensado tanto; llegue a su casa y cuando voy a tocar timbre me abre la puerta un chico que mas era mas grande que ella pero no tenia pinta de ser su hermano mayor, me pregunto quien era y le dije que estaba buscando a Juana y me dijo que el era su novio. En ese momento no supe que hacer, me transpiraban las manos y tenia la mente en blanco. En un segundo después aparece ella y me dice
- Tade, todo bien? Que haces por acá?
Y con temblando como un papel le respondí
- Me dijiste que pasara que tenias una sorpresa para mí.
Su novio seguía mirándome fijo a los ojos, no me sacaba la vista de encima. Me dijo que pasara y que tomara asiento que ella ya estaría conmigo; se despidió de el y vino a sentarse. Tomamos unos mates y me dijo que la sorpresa que ella tenía para mi era que de chica ella iba a aun centro de rehabilitación por la enfermedad que sufría, que me podía ayudar mucho a mí y ella iba a decidir apoyarme.
Unas semanas después me paso a buscar por mi casa y fuimos juntos. Había varios chicos y chicas de nuestra edad. Al rato que llegamos nos hicieron sentar a todos y pasar uno por uno a decir nuestros nombre y porque estoy acá.
- Hola, soy Tadeo y vengo a este lugar con la ayuda de una gran amiga. Tengo varios problemas en mi casa y en mi infancia sufría mucha discriminación hacia mi de mis compañeros, por ello es que ahora estoy tan flaco como me ven.
Dije esas palabras y más, y todos me saludaron, me aplaudieron y decidieron ayudarme. A la salida de eso ya era de noche y acompañe a Juana a su casa, le dije que mañana pasaría a buscarla a la misma hora para la reunión y que muchas gracias; cuando voy a saludarla ella me da un beso y se va, se la veía muy contenta; con ese beso me dejo helado, no lo podía creer.
Al día siguiente paso a buscarla a la misma hora para irnos y cuando llego me dice que pase, que hoy no era necesario que fueramos y que ella quería hablar conmigo. Pase, me senté, deje la campera y Juana se acerca, me dice que ella nunca había sentido tanto amor por alguien y que quería que seamos mas que amigos; yo me quede con la boca abierta sin poder creer que ella me estaba diciendo eso, cuando reaccione le dije que ella también era muy especial para mi pero que creería que no iba a ser la mejor relación, la de nosotros, que ella merecía alguien mejor que yo; por dentro estaba que me moría de amor pero sabia que no iba a funcionar porque ya había fallado. Note que su cara se iba poniendo triste y le dije que a lo mejor podía intentarlo, porque creería que con ella no me estaría confundiendo y que seria mi mejor elección, llorando de alegría, me abrazo y me dijo que me quería mucho y que siempre iba a estar para mí.



Integrantes del grupos:
Curto Bianca
Marchesotti Milagros
Cortizo Emanuel
Martinez de Treviño Sebastian (ayudo porque no estaba su cuento) 




Puesta de Sol

                Los exámenes me habían agotado, en lo único en que podía pensar era en la necesidad que tenía de descansar, pero el sonido de mi celular me distrajo. Al mirarlo, pude ver que se trataba de un mensaje de Olivia, mi mejor amiga, y lo abrí. En él se presentaba la invitación a una fiesta a la que asistiríamos juntas.
            Luego de prepararnos por un largo rato, llegamos al lugar. Lo único que podía ver era la gran cantidad de personas que se encontraban allí. Vasos y botellas se interpusieron en mi camino hasta llegar a un grupo de chicos a los que mi amiga conocía.
            Bailamos durante un largo rato, hasta que Olivia se fue, dejándome sola con dos de sus amigos. Ellos me ofrecieron varios tragos los cuales acepté. Esa gran mezcla no tardó en hacer efecto en mí, dejándome inestable y bailando eufóricamente.
            Llegando ya al final de la fiesta, estaba casi inconsciente de mis actos. Esto dejó que los amigo de Olivia me convencieran de sacarme fotos e ropa interior, prometíendome que solo sería para ellos.
            Días después, me encontraba ordenando mi habitación, cando me llegó u mensaje de mi prima. Era aquella foto, la que dejaba ver mi lado más débil y humillante. Tan pronto como la vi, le pregunté de donde la había sacado, a lo que respondió que ya era una foto viral en redes sociales.
            Mese después, cansada de las bromas, insultos y humillaciones, una pelea con mi mejor amiga me determinó a hacer lo que venía considerando hacía ya mucho tiempo, a tomar el camino más fácil.
            Miré hacia abajo, los autos pasaban ignorantes de su entorno. Antes de dar el último paso, alcancé a ver al Sol finalizando su recorrido, al igual que yo lo haría. Estaba a pocos segundos de acabar con mis problemas para siempre…
            Abrí mis ojos, estos estaban llenos de lágrimas. El grito de mi madre, avisándome que el desayuno  ya estaba listo, me había despertado.
            Miré mi celular, vi un mensaje de Olivia en el cual me preguntaba por qué no había ido a la fiesta.



Integrantes del grupo:
Berto Luna
Franke Candelaria
Juárez Nataly A.

Monsonis Agustina

Dejarlo atrás

10/3
Querida Sofi:
Primer día de clases. Nuevo colegio. Compañeros nuevos y desconocidos. El miedo y la vergüenza me atormentan, aun así soy positiva.
A la primera persona que hoy conocí fue a Matías, estaba solo así que me senté con él. Casi no hablamos pero me cayó muy bien.
En el recreo conocí a Juana, que iba a otro curso, la cual se acercó a charlar y me hice amiga de ella como si nos conociéramos de toda la vida.
¡Sofi te extraño! Pero creo que lo peor pasó.
Un beso.

11/3
Amiga Sofi:
Me senté nuevamente con Matías y le conté a Jua sobre él. Ella me dijo que él había entrado al colegio el año pasado y que casi no tenía amigos porque era muy reservado. Pero ¿Para qué darle tanta importancia?
Un abrazo.

20/3
Querida amiga:
En la escuela me está yendo bien, ya estoy cómoda en ella. Además tengo varias amigas y también cada día me acerco más a Matías; es simpático y me llevo bien con él, pero recién lo empecé a conocer.
Te mando un fuerte abrazo.

6/5
Querida amiga:
Tengo que contarte algo: siento que siento algo por Matías, me ayuda mucho pero es muy cerrado y no me comparte casi nada de su vida. Algunos días se aleja de mí y esta solo toda la mañana, trato de acercarme a él pero me dice que quiere estar solo. No lo entiendo, ¿Qué hago Sofi?
Un beso.

8/5
Querida Sofi:
Estoy en cama muy dolorida tanto por dentro como por fuera. Todo empezó así: estaba caminando con Matías después de clases y le pregunté por qué siempre se muestra distante. Su cara se demudó y tardó varios minutos en hablar hasta que por fin con un hilo de voz me contó una historia que no esperaba de él pero en la que todas las piezas tuvieron su lugar: era su ex novia, de su antiguo colegio a la cual quería mucho, pero un día en una discusión él le pegó y  la dejó en el suelo. En ese momento el recordó a su padre a quien consideraba un horrible persona por haberle pegado a su madre durante años. Desde ese día el se siente mal consigo mismo por hacerle eso y por ello prefiere no tener amigos.
Le ofrecí mi ayuda pero se negó. Le dije que no debía tener miedo porque yo lo quería y no podía verlo sufrir. Pero seguía negado y me repetía “si pasó una vez pasará otra”. Me pidió disculpas y se decidió a marcharse. Pero insistí y con eso su postura cambió, su cara se volvió insensible y tensó los puños. Dejó de hablar. Yo seguía tratando de convencerlo y ese lapso de tiempo sus ojos se llenaron de furia. Ante eso sentí miedo. Cerré los ojos un segundo antes de lo que iba a venir prediciendo el final en mi mente. Inmediato sentí su puño en mi cara y me produjo un gran dolor. Cuando me aleje de él por el efecto del impacto miro sus manos con odio pero luego expresaba una gran desilusión. Yo lo miraba, sin mediar palabra, hasta que nuestras miradas se cruzaron y con una fuerte voz me dijo “¿no lo ves? Soy un monstruo y voy a serlo siempre”.
Te mando un saludo Sofi y espero que estés mejor que yo aunque voy  a ser positiva y volveré a empezar.




Integrantes del grupo:
Martinez Chabbert
Folonier



Lo Posible

             Una noche oscura y silenciosa se me dio por mirar a la ventana del fondo. La observé por un instante hasta que de repente oí un grito. Luego un disparo. Sucesivamente otro y otro.
            De tanto miedo, sin pensarlo, corrí hacia afuera y ví tras la niebla a una mujer morocha de aproximadamente 18 años. Se la notaba asustada y preocupada.
           Al pensar en coger el teléfono móvil me percaté de la presencia de un hombre, robusto y ensagrentado. Me pregunté qué pasaba. Tan solo veía los movimientos de aquel, manchas de sangre en la cortina, y la figura de la muchacha en el piso. Así me di cuenta que se trataba de algo serio; quizás violencia de género. Como quise saber el resto de la historia y ratificar mis sospechas… Tomé una escoba y entré en acción.
   
          Sentí un golpe muy fuerte y lo único que recordaba era el rostro de la mujer sollozando a mi lado.
          Al otro día me encontré en las afueras de la ciudad y por fortuna sabía como volver a casa. En el camino me encontré a la mujer golpeada y escúalida. Sabía a qué iba mi saludo, pues entonces nos dirigimos a un bar.
-Hola soy Alejandra, gracias por preocuparte por esta situación dura que estoy afrontando. –me dijo.
-No hay de qué, estoy dispuesto a ayudarte. Presentaremos la denuncia-le respondí.
        Sin duda alguna, fuimos a la comisaría y le tomaron los datos:
-¿Nombre y apellido? -dijo el oficial.
-Alejandra Anabel Fonseca –le respondió.
-¿Edad?
-20
-¿Problema?
-Maltrato y abuso.
-¿Victimario?
-José Alfredo Campos, apodado “La Muerte”; 28 años, cicatriz en la cara, labios gruesos y mirada perturbadora.
-Tiene antecedentes. No te hagas problema, ya está en pie su búsqueda.

          Un par de semanas despúes recibimos el llamado del jefe de la comisaría, comunicándonos que Campos había sufrido un accidente grave y ya no se encontraba con vida.
         Dedujimos que de alguna forma se había hecho justicia, pero eso no era todo: Emprendimos un proyecto, mejor dicho una campaña. La llamamos NI UNA MENOS; ni una mujer menos, ni una muerta más.
        De parte del Estado al principio no obteníamos respuesta alguna pero al aumentar las marchas y la cantidad de femicidios, se aprobó una ley en contra del maltrato a la mujer.
       Fue fructífero ya que cientas de mujeres pudieron salvar sus vidas, pero lo más importante es que de una buena vez hicieron ruido y fueron escuchadas.

QUIEN AMA NO MATA, NO HUMILLA, NI MALTRATA.




Integrantes de grupo:
Martinez B.,
Petruzzi,
Vila

miércoles, 13 de julio de 2016

El Agresor

“Me llamo Juan Martin, tengo 15 años y te contare como me humillaron y perdí la dignidad”; comenzó el relato al psicólogo, continuo así, “el sábado 13 de mayo, como había acordado con quien luego se convertiría en mi mayor enemigo, llegue a la plaza, la que está  a dos cuadras del colegio. Me senté a esperar ya que había llegado más temprano, porque estaba muy ansioso; de lejos todas las personas se parecían a él.
   Justo por donde menos me lo esperaba lo vi acercarse caminando relajado junto con su grupo de amigos. Los segundos que tardo en acercarse parecieron minutos, incluso horas, por lo nervioso que estaba, hasta me transpiraban las manos y se me sacaba la boca. Pero a pesar de todo en un abrir y cerrar de ojos apareció frente a mí. En ese momento cuando lo tuve cara a cara me di cuenta que no valía la pena la pelea; sabia que la violencia no nos llevaría a nada, o por lo menos a nada bueno. El problema era como haría yo para hacérselo entender a él en tan pocos segundos, ya que encima de todo habíamos incitado demasiado la pelea. Decidí callarme, de lo cual me arrepiento muchísimo, y sin pensarlo dos veces me tiro el primer puño a la cara. Caí al piso, y pensé en levantarme, pero ya era demasiado tarde. Comenzaron a lincharme, sin piedad, y no tarde mucho en desmayarme. Hasta que recupere la memoria solo tengo recuerdos muy borrosos; se que unas chicas del colegio, al verme tumbado en el piso comenzaron a pedir ayuda. Sus amigos huyeron por miedo a represarías de algún adulto, pero el no, el seguía observándome como me retorcía de dolor en el piso.
   Solo me queda por decirle que le he mentido, yo no fui quien recibió la paliza, sino quien la efectuó”.




Integrantes del grupo:
Sánchez Baldini,
Maite, 
Yaber Lucio

Cobardía

Julián caminaba por las sucias calles de su humilde barrio. Siempre observaba las casas de sus vecinos; conocía a casi todos. Precarias viviendas de ladrillo, con ropa secándose en los frentes y gente pobre sentada tomando mate. Su situación no era tan distinta a la de ellos. Todos sabían que él era un buen chico, solitario, sin hermanos ni madre. Tan solo un padre bastante problemático.
Llego a su casa, suspiro y se dispuso a entrar.
En la habitación principal se encontraba su padre, podía divisarlo entre el humo de sus cigarrillos. Se percibía un fuerte olor a alcohol. Tan insoportables eran los vicios de su padre para él que se limito a saludarlo y salió de la habitación.
Caminó hasta el viejo televisor y lo encendió. La noticia que este mostraba lo dejo impactado. “El aumento de venta de drogas en boliches” era el tema del día.
El noticiero comenzó a pasar imágenes de algunos vendedores en las últimas fiestas. Entre estas borrosas fotos Julián pudo identificar la cara de su padre, rodeado por sus amigos.
Sorprendido, más bien shockeado, fue a avisarle lo que había visto.
-   Es imposible que nos hayan visto, nadie tenía cámara – le dijo su padre
-   Al parecer no tuvieron tanto cuidado – respondió nervioso – tenés que dejar de vender.
-   No tenemos otra opción; no tenemos dinero y pronto seguro nos echan de la pensión. Es más, este viernes hay una fiesta importante a la que te voy a llevar, ya deberías empezar a aprender a manejarte.
-   No quiero ser parte de eso, no me podes obligar a nada – le dijo Julián a su padre.
-   No te pregunte y sí, sí puedo – respondió este.Yo estaba a su lado mirando cómo intercambiaba droga por dinero, preguntándome si en algún momento lo iba a ayudar.
Lo único que podía ver eran luces y cuerpos empujándose los unos a los otros; algunos al compás, por así decirlo de la música, y otros cayendo al suelo por los efectos de varias pastillas. Estaba espantado. Miles de ojos se me cruzaban por la cara, cada par mas desesperado que el anterior, y todos querían lo mismo. Sus miradas escupían fuego y sus cuerpos adrenalina.
Me di cuenta de que era un trabajo realmente efectivo; cada persona en ese lugar estaba tan desesperada por conseguir algo de droga que no me hubiese asombrado en absoluto si alguien mataba por ella.
Comencé a ofrecerles pastillas yo mismo, y empecé a sentir la misma adrenalina, mientras el dinero y la droga iban y venían, pasando de mano en mano.
Hacia el final de noche habíamos vendido casi todo y ganado bastante dinero. Pero de repente algo me llamo la atencion; todo el mundo habia empezado a correr hacia las salidas. Escuché las sirenas y entendí lo que pasaba; habia llegado la policía.
Nos rodearon. A los amigos de mi padre los estaban empezando a esposar, y supe que nosotros seríamos los próximos. Me invadió el pánico y no pude controlar la situación, tenía el miedo a flor de piel. Logré divisar un espacio entre los oficiales y salí corriendo; ni siquiera era tan fuerte como para hacerme cargo de lo que había hecho. Pude escapar de esa fiesta sin interrupciones y me adentre en la oscuridad de la noche.
Corrí por lo que me parecieron horas, ahogado en la traición y en mi propia cobardía.







Integrantes del grupo:
Santa Maria,
Ratto,
Garcia Devrient